“Rompebarras” y La Misericordia

“Rompebarras” es de bronce y tan solo tiene diez años. A pesar de su corta edad, es fuerte y grande. Pasa la horas en el muelle del Museo Marítimo de Bilbao, y  aunque no juega con otros niños, sí se deja fotografiar con ellos. Cuando llega la tarde y el día quiere despedirse, relaja su mirada hacia la antigua Casa de La Misericordia, y deja descansar su corpachón.

El escultor vasco José Lizaso (Barakaldo 1961) esculpió a “Rompebarras” en bronce (2.010). Mide dos metros de alto por dos de ancho y pesa más de 700 kilos. Esta impresionante obra está ubicada en los muelles del Museo Marítimo de Bilbao, al lado de uno de los diques y la grúa “Karola”. Es un gustazo pasearse por esta zona de la ría de Bilbao y sacarse unas fotografías con tales figuras de bronce y hierro.

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Karola, la Casa de La Misericordia y San Mamés.

La Santa y Real Casa de Misericordia de Bilbao o popularmente La Misericordia, íntimamente ligada a la historia de la villa, es desde su fundación en 1.774 una institución dedicada a atender a los más necesitados.

Ubicada en la parte vieja de la ciudad, pronto se quedaría pequeña. Un siglo después, la Diputación y Ayuntamiento  compraron unos terrenos para construir un nuevo edificio, trasladándose en 1872 a la sede actual, la finca conocida como “San Mamés” en el n.º 2 de la Avenida de Sabino Arana, con una superficie aproximada de 26 600 m2 de los cuales 16 600 m2, aproximadamente, son jardines.

Fue proyectado por el arquitecto Antonio de Goicoechea e inaugurado por el rey de España Amadro I de Saboya en 1872. Es un ejemplo de la arquitectura urbana del siglo XIX de corte neoclásico con tintes neobarrocos. A lo largo de su existencia, “La Misericordia” ha acogido a los más desfavorecidos de la sociedad. Fue centro de formación para niños y jóvenes y actualmente funciona como residencia para la tercera edad.

En su capilla está San Mamés, un niño mártir que, según cuenta la leyenda, amansó a los leones a los que fue arrojado por sus verdugos. Por eso también el vecino estadio de fútbol se llamó “San Mamés” y a los jugadores del Athletic de Bilbao  se les conoce popularmente como “los leones”.

Los jardines, de estilo romántico, cuentan con un gran número de árboles centenarios y con más de 40 especies diferentes. El parque está rodeado por una verja que se cierra durante la noche. Pero de día, es de acceso libre.