La música también tiene nombre de mujer

Al igual que está ocurriendo en todos los ámbitos de la sociedad, en los últimos tiempos también la pequeña comunidad de la música contemporánea está reflexionando sobre la representación de las mujeres en las programaciones de conciertos. Este martes 13 de noviembre, la Fundación BBVA ha querido rendir un homenaje a estas mujeres músicos y es por ello que ha ofrecido un concierto de música contemporánea en Bilbao donde desde la solista, la violinista Alexandra Greffin-Klein, como las compositoras de las nueve obras que ha interpretado, han sido compuestas por mujeres, dejando así de lado, en este caso, la exclusión que se tiene con las mujeres en las temporadas orquestales.

Si bien podríamos pensar que en la música contemporánea podría existir una paridad especialmente en los ámbitos de la dirección o la composición, nada más lejos de la realidad. Las cifras de los principales festivales europeos de música contemporánea hablan por sí mismas: en la edición de 2018 del Festival Présences de París, el 95% de las obras interpretadas era escritas por hombres; en Ultraschall de Berlín, un 79%; por poner dos ejemplos.

Hace dos semanas, en el centro de arte Tabakalera de Donosti se celebró una mesa redonda organizada por Eresbil donde se examinó la situación de las mujeres compositoras en el País Vasco. Preguntadas por la musicóloga Gotzone Higuera, las compositoras Zuriñe Fernández  e Isabel Urrutia coincidieron en que el porcentaje de mujeres compositoras es inferior al de los hombres, y que también es menor el número de mujeres que estudian composición en la actualidad.

Un ejemplo a tener en cuenta es Music on Main de Canadá, una organización que tiene la igualdad, tanto de género como de origen étnico u orientación sexual, entre sus criterios a la hora de dar forma a sus programaciones.

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Un momento del concierto en Bilbao de la violinista Alexandra Greffin-Klein

La violinista Alexandra Greffin-Klein nace en Francia, en el seno de una familia con un largo linaje de músicos. Tiene en su haber importantes premios y dedica una parte importante de su carrera a la música contemporánea. Imparte regularmente conferencias y clases magistrales a jóvenes violinistas, en un intento de compartir su pasión por este instrumento.

Alexandra Greffin-Klein toca un violín Sebastian Kloz que data de 1756 y el arco Ouchard de Chales Tate. Las nueve compositoras de las que interpretó la obras son: Olga Neuwirth (1968), Chaya Czernowin (1957), Ketty Nez (1965), Farnaz Modarresifar (1989), Clara Lannotta (1983), Kaija Saariaho (1952), Sofía Martinez (1965), Hilda Paredes (1957) y Elzbieta Sikora (1943).