Hoy sonarán las 12 campanadas por el regalo de un exiliado leonés

A pocas horas de finalizar 2018, ya sabemos que solo 20.000 afortunados podrán seguir el fin de año desde la Puerta del Sol (Madrid) y que el reloj de la torre dará sus 12 campanadas por el regalo de un exiliado leonés llamado José Rodriguez Losada que lo construyó en Londres y posteriormente lo donó gratuitamente al Ayuntamiento de Madrid en noviembre de 1866,  aprovechando el cumpleaños de la reina Isabel II de España.

José Rodriguez Losada no tuvo una vida nada fácil. Nació en Iruela, un pueblo de León en 1801, teniendo que huir de su pueblo a consecuencia de un incidente de trabajo mientras cuidaba del ganado de su familia. Recogido por un arriero en Puebla de Sanabria, aparece años después en Madrid como oficial del Ejercito Español durante el periodo del Trienio Liberal y se le condecora como Caballero de la Orden de Carlos III. Sus tendencias liberales le obligan a huir a Francia seguido por la justicia y pasará posteriormente a Londres, que era uno de los destinos habituales de los emigrados liberales al amparo del Comité de Ayuda a los Emigrantes.

En Londres se gana la vida limpiando relojes con un experto relojero del que tendrá a bien aprender el oficio. Pero hay que reconocer la habilidad para este trabajo de Rodriguez Losada, que tras recoger piezas rotas conseguía con ellas arreglar relojes e incluso fabricarlos; en ese momento su jefe lo tomó de ayudante y a la muerte de éste, en 1835, heredó el negocio.  En 1838 se casa con Ana Hamiltton, que durante algún tiempo se creyó que era la viuda del relojero, pero resultó ser su casera. Consiguió  expandir el negocio por  Iberoamérica y España.

Cuarenta años de exilio

En cuarenta años de exilio regresó solamente tres veces  a España. En 1860 llega a Madrid para vender sus productos y se aloja en un hotel de la Puerta del Sol. Al ver el reloj que tenía la Real Casa de Correos Carlos III (actual sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid), un reloj de una antigua iglesia desamortizada (iglesia del Buen Suceso de Madrid) y que al parecer se retrasaba, decidió construir un reloj revolucionario y regalárselo al pueblo de Madrid. Seis años después, José Rodriguez Losada culminó su obra que fue catalogada como “única en el mundo”: El reloj de la Puerta del Sol. Se puso en marcha en noviembre de 1866 aprovechando el cumpleaños de la reina Isabel II de España. Así,  el relojero leonés daba a España lo que su país no le había dado. Murió en Londres en 1870. En un inventario hecho por Roberto Moreno, calcula que salieron de su establecimiento de Regent Street (Londres) más de 6.200 relojes.

José Zorrilla le didicó sus poemas

El poeta José Zorrilla, durante su estancia en Londres, se hizo gran amigo de J.R. Losada y le dedicó un poema titulado “Una repetición de Losada” que empieza:

Es Losada un gran mecánico

que adquirió inmenso renombre

y, no obstante vale el hombre

más que su reputación.

Fotos: HotelNuevoMadrid y Wikipedia.