El Palacio Olabarri de Bilbao, un nuevo hotel

El Palacio Olabarri de Bilbao es uno de los pocos ejemplos que quedan hoy de los palacetes y chalets que se construyeron en la zona del Campo Volantin a finales del siglo XIX y principios del XX. Lo proyectó el arquitecto Julián de Zubizarreta en 1894 como residencia de José María de Olabarri y Massimo, importante hombre de negocios de la época. El palacio tiene influencias francesas y sus interiores, con sus boiseries y el recurso a la madera, recuerdan el confort de las casas inglesas de la época.

Fue este palacio durante años sede la Autoridad Portuaria de Bilbao, entidad que hace más de un lustro fue trasladada al Puerto de Santurtzi. Desde hace algún tiempo se rumoreaba la posibilidad de convertirse en un hotel, e incluso el Consejo Asesor de Planeamiento Municipal inició trámites para modificar el vigente Plan General de Ordenación Urbana y darle la calificación de equipamiento privado y así poder vender el edificio íntegramente.

Hoy hemos podido saber (fuentes Deia) que si  bien había interesados en ubicar un establecimiento hotelero en este palacete, se cuestionaban la vialidad de la operación por las elevadas inversiones de su rehabilitación y más si a eso añadimos el coste de compra del inmueble. Así, la Autoridad Portuaria de Bilbao ha considerado su replanteamiento de la operación y realizará una cesión de uso de su antigua sede para un hotel, pero no lo venderá. “Se abrirá un proceso de concurso público en formato de subasta y ganará el que mejores condiciones plantee”, han asegurado fuentes portuarias a Deia.

Vistas al Museo Guggenheim

El Palacio Olabarri se encuentra en un lugar privilegiado:  a pie de ría de Bilbao y frente al Museo Guggenheim. Convertido en un hotel, se podrá apreciar su valor patrimonial, ya que sus más de 120 años de historia tienen la máxima calificación dentro de las normas urbanísticas municipales (nivel A) por su singularidad arquitectónica, que obliga a respetar tanto el exterior como el interior. Podríamos estar así ante un hotel carismático con claves importantes como el María Cristina de Donostia o el Hotel du Palais de Biarritz. Tiene una ampliación de los años 50 del pasado siglo XX que cuenta con un nivel C de protección.

Su magnifico interior consta en la planta baja de un gran vestíbulo y habitáculos que en su día albergaron a la familia Olabarri y que posteriormente pasaron a ser oficinas de la institución portuaria. Las conocí hace algunos años por motivos de trabajo y hace ahora algo más de un año volví a visitar el palacio y descubrí su magnífica capilla, su mirador de juegos y su magnífica terraza.