Depósito franco de Bilbao, la Obra de Gregorio Ibarreche

La historia de las ciudades cambia y más si hablamos de Bilbao, donde no solo nos cambia el color de los adoquines cuando llueve, cambia, y por insistencia, la vida, los edificios y el orgullo de ser la capital del mundo. Y Bilbao tuvo y tiene uno de los puertos más importantes de Europa.

Del que fuera Depósito Franco de Bilbao, entre los años 1931 y 1974 solo quedan los restos de una esplendida fachada. Obra del arquitecto Gregorio Ibarreche, fue promovida por la Cámara de Comercio de Bilbao y destinada a almacenes generales del Puerto.

Hoy, y después de años de abandono, luce sobrio junto a nuevos edificios que abanderan el estatus de un Bilbao siglo XXI.

Aquí queda su historia: