Sol Antolín: “Desde siempre, vivir me ha parecido raro”

Sol Antolín es una mujer risueña, vivaz y muy reflexiva. Y lo ha sido de siempre, porque ya de niña se planteaba que eso de vivir: “siempre me ha parecido raro”.  Y el paso del tiempo le ha demostrado que es un regalo estar aquí: “si los seres humanos no estuvieran en el mundo ¿qué ocurriría? Todo esto me preocupaba desde muy pequeña y siempre pensaba lo raro que es vivir”. En cuanto pudo, tomó notas, libretas llenas de anotaciones, de vivencias que se  han transformado en un libro, casi histórico: “Entremeses para la infancia” editado por Agalir, donde la escritora vasca recoge la realidad en numerosos detalles que le permiten entender la vida.

¿Por qué entremeses para la infancia?

Los entremeses suelen ser, en una comida, la parte especial, y tienen a veces más importancia que la propia comida. La protagonista, cuando cambia de situación, de estado o forma de pensar, siempre dice: “estoy empezando otra comida”. Le gusta cocinar y hacerle entremeses a su hija.

¿Tan raro es vivir?

De pequeña iba a casa de mi abuelo, en León, y muchas cosas de aquella casa me parecían fantasmagóricas. Todo me llamaba la atención. Y sobre todo mis vivencias, tan distintas en Bizkaia. Abría todos los cajones y todo me parecía maravilloso dentro de esa rareza que me parecía la vida. Había una pluma y un día me la regalaron.

Y no paraste de escribir...

Escribir ha sido siempre muy importante para mi, lo llevo haciendo toda la vida.

¿Qué buscas con esta nueva novela?

Un sentido a la vida y un canto a la libertad. Es un reflexión de que no todo el mundo tiene la suerte de poder elegir y de la igualdad de oportunidades para todas las personas.

IMG_9203.jpg
Sol Antolín (centro) junto a Agurtzane Estrada e Iñaki Urdangarin, ambos de la editorial Agalir.

Cuentas la historia desde la transición española hasta nuestros días

Después de los años 50 y 60 se van construyendo los  barrios de Barakaldo. Es un momento de desarrollo de la industria, a pie de ría. La protagonista va a recorrer  los acontecimientos históricos desde la transición española hasta nuestros días y cómo algunas decisiones que se toman en la vida pueden llevarnos por un camino inimaginable.

También aparece Bilbao

Sí, la transformación que se ha dado en Bilbao en estos años ha sido increíble. La ciudad ha pasado del gris al claro y la protagonista, en una clara identificación con la ciudad, también pasará por varios colores, hasta encontrar el suyo. Su  vida irá paralela a la transformación de Bilbao, porque será necesario para vivir mejor.

Hablas de aquellos barrios nuevos, construídos a golpe de migración 

Desde muy pequeña veía con mucha curiosidad como se iban construyendo los barrios según llegaba la gente de fuera, principalmente para trabajar en la industria vasca. Yo vivía entonces en Barakaldo y observaba como la gente hablaba de su forma de vivir en la región de donde procedían, su forma de pensar y su entorno cultural. En la margen izquierda veía más contraste que en otros pueblos, pues mantenían más su esencia. Y me preguntaba qué identidad iban a dar esos padres que llegaban a sus hijos. Y la protagonista también se hace la misma pregunta.

Un personaje abierto y valiente

Cuando llegas a un nuevo lugar es imprescindible indagar sobre la sociedad a la que llegas. La protagonista reflexiona y mucho y decide que no se posiciona con nada y se dedica a preguntar, a escuchar. Porque las personas tenemos que escuchar mucho. Y así se llega a una mente abierta, de hecho ella no ve a otras personas tan diferentes. Y es valiente porque se enfrente a la nueva tierra, incluso asiste perpleja al nacimiento de ETA desde un pensamiento total en el que nunca se había planteado si era o no española.

También aparece la igualdad de género

Desde luego, porque es imprescindible poner el acento en la educación en valores de igualdad en la infancia y juventud.

¿Cuántos años de anotaciones hay en la novela?

Son ideas anotadas durante veinte o veinticinco años. Y hay una fecha muy importante, el día que muere Franco, porque el cambio llena de ilusión.

Y ¿cuáles son esos entremeses?

Huevos chinos. Eran los entremeses que más le gustaban a su hija y los preparaba en las celebraciones más importantes del año.

¿Cuál es la receta?

Cocía huevos, cortaba la parte más gruesa;  en la parte estrecha colocaba una aceituna con un palillo, encima de la aceituna ponía la parte del huevo que había apartado que era como el sombrero de un chino; por último, un pimiento rojo alrededor del palillo que hacía las veces de cuello.