Pedro Ugarte: “Nadie sabe lo que funciona para la venta de un libro”

Pedro Ugarte (Bilbao 1963) es un escritor convencido de que por serlo es testigo de la historia, una realidad que acaba siendo deformada entre las páginas de los libros. Para Pedro Ugarte la literatura “es el uso del lenguaje con fines estéticos”, y por ello considera que “la literatura es inútil” para  que no sirva de apoyo “a ningún tirano”. Es tajante al afirmar que “nadie sabe lo que funciona para la venta de un libro”. Su última obra, “Lecturas pendientes” (Ediciones Nobel), es un compendio de anotaciones sobre literatura que ha ido recopilando en los últimos veinte años. Breves e intensas reflexiones que le llevan al lector a muchas preguntas, a situaciones que se viven en esta sociedad y que en estas Lecturas pendientes pueden encontrar las respuestas. Ha sido finalista del Premio Internacional de Ensayo Jovellanos (2018).

Se forma  en Derecho y Economía, pero su vida ha transcurrido en el mundo de la comunicación

Así es, pero ya como estudiante en la Universidad de Deusto (Bilbao) hice varias entrevistas, algo que realmente me gustaba. He colaborado en Radio Euskadi, El Correo y la edición vasca de El País. En la actualidad soy responsable de prensa en la UPV/EHU. Recibí en 2009 en Premio Julio Camba de Periodismo.

También ha recibido varios premios como Euskadi de Literatura (1997), Papeles de Zabalanda y finalista del Herralde (1996), entre otros

Si y estoy muy satisfecho porque significa que tengo lectores que me leen y eso es lo más importante para un escritor, y yo me siento muy agradecido.

Con “Nuestra historia” ha obtenido el Premio Setenil al mejor libro de relatos (2017) y su obra ha sido traducida a varios idiomas

Me siento especialmente bien escribiendo cuentos. Muchas veces te fijas en una persona y la conviertes en personaje aumentado, llevando hasta el último extremo una característica suya.

¿Es difícil vivir de la literatura?

Desde que tengo siete años nunca he querido hacer otra cosa que no sea escribir. Lo mio es totalmente vocacional. La clave está en que el libro, sea relato, cuento o novela, ensayo o diario, lo importante es que funcione para el lector; que no deje la lectura ya desde las primeras páginas. Y aquí también está la clave de la venta. Yo diría que vivir de la literatura es casi imposible.

Tengo la impresión de que se fomenta más la música, la danza o el arte en la infancia o adolescencia que la escritura y, por ende, la lectura

Desde luego sería interesante que se diera el mismo enfoque. En EE.UU. tiene mucha importancia la creatividad en la escritura y ahora hay un postgrado en la Universidad de Navarra.

Y el estilo

Una lente para ver el mundo. El escritor es un testigo de la historia, que acaba deformando la realidad.

¿Qué le podemos pedir a un escritor?

Inocencia, como un acto de voluntad.

En un mundo de imágenes ¿cómo se justifica la literatura?

Dando algo a través del lenguaje que aporte más, porque solo la historia puede mejorar las imágenes.

Ha dicho que “los libros que me gustan son los que lamento que se acaben”

Si, porque un libro debe entretener y conmover.

¿El escritor ha de ser humilde?

Un escritor ha de tener cierta egolatría a la hora de escribir algo de fuste. La humildad ha destrozado más escritores que la egolatría. Hay que estar por encima de la realidad.

En “Lecturas pendientes” habla de la vanidad del escritor

La vanidad del escritor no recibe ninguna gratitud. No como en la pintura, música, danza, escultura y arquitectura donde la obra es visible, audible, palpable; es un acto colectivo. La escritura es una expresión anónima y secreta, una experiencia privada y la lectura también es un hecho privado, pues aquel a quien va dirigida la degusta en soledad.

Miles de libros se siguen escribiendo

Sí, pero solo el lector puede salvarlos. Y a medida que la humanidad prologa su aventura sobre la tierra, los miles de libros que se publican en cada generación, cada década, cada año, se pierden sin remedio. Realmente los libros no existe al margen de la lectura: sin ella son solo objetos.

Su primera publicación y su primera ilusión como escritor

Mis inicios fueron en la poesía con “Incendios y amenazas” (Premio Nervión) y “El falso fugitivo”. Y mi gran ilusión fue que Anagrama me editara “Los cuerpos de las nadadoras” con el que conseguí el premio Euskadi de Literatura, Premio Papeles de Zabalanda y finalista del Premio Herralde.

¿Hay libros innecesarios?

Si no te interesan desde las primeras páginas, son innecesarios.

Un escritor

Franz Kafka.

Y, el lector

Si el lector invierte en algo que he escrito yo, entonces me siento muy agradecido. Ese es el mejor pago de todos.

¿Cuál es el futuro de la literatura?

La tendencia pasa por acortar la novela, por el cuento.

Otra frase de Lecturas pendientes: “La vida pasa tan rápido que…

… no tienes tiempo de elegir.

Y como buen bilbaino

¡Cuánto me gusta que llueva! Es como si alguien, en mi nombre, se vengara de la realidad.