Zugaza y Ocariz, un cara a cara de vocación en el arte

El arte es una vocación, una llamada que combina la pasión y la responsabilidad. Pero el arte también es cultura, cultura de masas, y por ello hay que cuidarlo desde el propio artista hasta su fomento social (desde la infancia) por parte de las instituciones y, por qué no, desde la iniciativa privada. Bilbao, hoy más que nunca, lleva el arte anexo a su presente ADN: Museo de Bellas Artes de Bilbao, Museo Guggenheim, Museo Marítimo (porque somos muy marineros) , Sala Rekalde, Sala Ondare Aretoa, Arkeologi Museoa, Euskal Museoa, Reproducciones artísticas, Fundación Bilbao Arte, Archivo Foral de la Diputación de Bizkaia y otras salas y galerías que no solo están abiertas en Bilbao capital sino en toda Bizkaia.

Miguel Zugaza (Durango 1964) Historiador del Arte, dirige en la actualidad el Museo de Bellas Artes de Bilbao y su vocación por el arte le viene desde muy niño, vivida en primera mano. Ha sido también subdirector en el Reina Sofía y director en el Museo del Prado de Madrid. Miriam Ocariz (Bilbao 1968) se licenció en Bellas Artes en UPV/EHU, dirigiendo su trabajo hacia el diseño. A mediados de los años 90 expuso sus colecciones en todo el mundo y consiguió en 2002 ser premiada en la pasarela Cibeles. Estos días expone en la Sala Rekalde de Bilbao. Ayer pudimos ser testigos de una magnifica conversación, un cara a cara entre dos profesionales con gran experiencia y cuyos caminos en el arte les ha llevado a conseguir el más alto de los prestigios,  que solo lo da una vocación propia por expandir el arte en todas sus disciplinas.

Olvido de las humanidades, del arte… frente a un énfasis más creativo

Mirian Ocariz: En el mundo artístico cada vez hay más estudiantes mujeres, si bien hay que decir que ha sido la carrera de Bellas Artes una carrera con poco futuro y no se le ha dado el valor que tiene. Y respecto a la moda, también muy complicado porque es difícil  salir y progresar. Antes éramos más impulsivos (y también más alumnos) y enseguida preparábamos nuestras pequeñas colecciones, eso sí, muy apoyados por la familia. Digamos que se ha perdido esa empatia y a cambio se ha aumentado la técnica. Está bien, pero no se deben descartar las Humanidades.

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Miguel Zugaza, director del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

La innovación necesita creatividad

Miguel Zugaza: La innovación tiene más aceptación que la creatividad, porque los resultados en la técnica son más evaluables y en la creatividad solo se ve la audiencia y eso nos debilita. Bilbao ha tenido una transformación en todos los aspectos, pero no debe ser solo un escaparate, los artistas tienen que estar en ese cambio porque si no faltaría ese fondo de creatividad. Soy optimista, tenemos un magnifico patrimonio artístico y necesitamos buenos restauradores y personal que atienda los museos.

El arte como vocación

Miriam Ocariz: Las pasiones surgen en su momento. Yo recuerdo como primero y segundo de carrera fueron un mazazo, porque quería expresar y no sabia como hacerlo. Pero conseguí exprimir mucho de esos años de universidad. Después vi en el diseño mi profesión.

Miguel Zugaza: Hay dos vocaciones posibles: la del arte y la de la mística. La vocación exige sacrificio, se dejan muchas otras cosas, pero una sociedad es más sana si hay vocación artística, y se hace un mundo mejor. Hay algo contagioso en la familia, en la mía lo hubo. Conocí de niño a Eduardo Chillida (Donostia 1924-2002 escultor) y Rafael Ruiz Balerdi (Donostia 1934-1992 pintor)  y me siento muy orgulloso de ello, porque he tenido una relación con el arte de forma muy natural. Por ello considero muy importante que con los niños tengan una lección de cercanía, que sea táctil y es muy importante para ello la familia. Para que el arte esté hay que propiciarlo. Y también hay profesores que pueden hacer sacar una vocación.

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Miriam Ocariz, diseñadora de moda y artista.

Bilbao,  hacia una ciudad de museos

Miriam Ocariz: La visión que tenemos hoy de Bilbao ha cambiado mucho. Aquella vista de la ría de Bilbao llena de empresas nos ha marcado, a mí me marcó. Y en mi caso, en la moda, se necesita más industria, para que los profesionales no se vayan fuera.

Miguel Zugaza: Sería más interesante que fuéramos una ciudad de talleres de artistas. Aún recuerdo cuando llegó a Bilbao Richard Serra en 1983 con la obra que formó parte de una exposición en el Museo (escultura que ahora ha vuelto al Museo), tuvo que ir a Avilés porque aquí no había un taller apropiado.

La crisis, una oportunidad para el arte

Miguel Zugaza: La crisis es un criadero de oportunidad para el arte. Si bien han caído los valores en general, hoy en día el arte puede circular y el proceso de difusión del arte ahora funciona. La educación es el principio de cualquier cambio en la sociedad. Y para todo esto es importante hacer comunidad en torno al arte: el Museo de Bellas Artes de Bilbao tiene más de 3.300 amigos del museo, sería interesante que en esa comunidad estén también los artistas y llevar a acabo así una relación más intensa.

No existe prácticamente crítica sobre el arte

Miguel Zugaza: No existe prácticamente crítica sobre el arte, ahora miramos el panorama expandido del arte. Podría ser interesante apostar por una ley de mecenazgo, que facilite la actividad artística y cultural en general. Sí tenemos apoyo de las instituciones, y las vascas concretamente ayudan a los jóvenes, en un ecosistema más importante que en los años ochenta. Tenemos artistas trabajando en todo el País Vasco y debemos darles valor.